LEAN MANUFACTURING

Nº Revista: 
83

LEAN MANUFACTURING

¿Como hacernos de prácticas eficientes?

 

Ing. Diego Ariel Bardone

 

Muchas veces pareciera que es algo imposible de lograr y hacemos que lo anormal se vuelva parte de lo cotidiano.

Esto no es cuestión solo de grandes corporaciones sino que se trata de “Querer formar parte” independientemente del tamaño del negocio. “Formar parte” de aquellas prácticas que hacen que un negocio sea mucho más eficiente y lo más importante, que las personas sean los recursos más valiosos con el cual contamos para el desarrollo de dichas prácticas.

Existen muchísimas herramientas y poderosos sistemas de gestión que facilitan las tareas pero esto no es la clave para poder lograrlo. Nadie pone en discusión su utilidad pero se deben enfocar los esfuerzos en otra dirección.

La clave radica en poder crear prácticas y actividades que, por medio de valores, creencias y metodologías, generen fortalezas competitivas sustentables en el tiempo.

Las empresas eficientes crecen y sobreviven, a diferencia de las que no lo son.

Una empresa que es capaz de lograr sus objetivos es una empresa eficaz pero si además utiliza sus recursos de la mejor manera posible, será también una empresa eficiente.

La eficiencia entonces requiere del compromiso y esfuerzo de todos los colaboradores de una empresa, para así lograr un trabajo de excelencia. Las empresas eficientes son capaces de satisfacer tanto los requerimientos de sus clientes como el de sus propios colaboradores, además de promover su crecimiento y constante capacitación.

Ahora bien, es aquí donde los conceptos de Lean Manufacturing comienzan a tomar valor. “Kaizen, Trabajo estandarizado, Producción nivelada” como base de estás prácticas y “Jidoka mas Just in Time” como pilares fundamentales son las prácticas que las empresas deben adoptar para convertirse en Eficientes.

Como punto de partida es fundamental el pleno convencimiento de quienes lideran el negocio para poder impartir en forma de cascada estos lineamientos y enseñanzas junto a los objetivos globales. La constancia y las acciones ejemplificadoras son fundamentales para lograr resultados por parte de los colaboradores.

En segundo lugar debemos aprovechar al máximo el capital humano. Se debe cambiar el foco sobre la productividad orientada solo al resultado y debemos entender que hay que establecer un modelo orientado en el desarrollo humano. Esto es el motor impulsor para llegar al concepto de empresa eficiente.

Hay prácticas que van desde lo sencillo a lo más elaborado (sin entrar en lo complejo) que ponen en acción el valor propio de las personas.

Los siguientes sistemas son los más utilizados por las compañías eficientes:

  • Avisos de susto: permiten mejorar el nivel de seguridad por medio de hallazgos propios de los colaboradores que son reportados a los responsables inmediatos.
  • Sistema de Sugerencias: permite a las personas poder realizar sugerencias de mejoras respecto a Seguridad/Ergonomía, Calidad, Productividad, Medio ambiente
  • Círculos de Calidad: como ventaja más importante es la integración que se logra ya que es una herramienta de resolución de problemas basado en el trabajo en equipo. Permite reforzar vínculos y al mismo tiempo resolver problemas reales de los trabajadores.
  • Prácticas de resolución de problemas (Problem solving): es un método sistemático y ordenado que obliga a pasar por todos los pasos necesarios para resolver un problema y evitar su recurrencia, asegurando eliminar la causa raíz. Además de esto genera en las personas un crecimiento intelectual muy importante.

Por último, sin dejar de ser uno de los aspectos más relevantes, es la participación y el apoyo que debemos lograr de la parte sindical.

En el contexto actual los sindicatos constituyen un actor fundamental y es clave compartir todo tipo de actividad. La comunicación constante y participación conjunta en el desarrollo de actividades y prácticas de gestión eficiente garantizan una alta probabilidad de éxito en los objetivos de la compañía.

En resumen tengamos presente que las tecnologías, sistemas de gestión, métodos no son los aspectos más importantes a la hora de definir una empresa eficiente.

Lo más importante es el compromiso de la dirección y su convencimiento para llevar adelante esta transformación, acompañada por el compromiso de todos los recursos humanos por debajo de ella.

El aporte indiscriminado de cada colaborador es lo que marcará la diferencia.

No dude en delegar, pero no olvide de capacitar y acompañar en esta transformación.

Pensar en que está muy lejos de este camino es el mayor obstáculo que uno mismo puede generar.

La transformación es lenta y requiere de mucho trabajo previo. No espere contar con cambios inmediato. Se debe arrancar en forma gradual y sostenida y hacerlo extensible a cada rincón de la compañía.